Acireale incluye en su territorio numerosas y características aldeas marinas con pequeños puertos.

Santa Maria la Scala. Fascinante aldea de pescadores, intacta en su originaria arquitectura, desempeño por siglos la función de puerto de Acireale, con la que estaba conectada por medio del antiguo ye incantador camino de herradura de las “Chiazzette”. Por este camino bajaban y subían las mercancías a lomo de mulos. Desde la pequeña plaza, donde se encuentra la homónima iglesia, siguiendo por la calle costanera se llega a la ancha plaza Miuccio, donde se encuentra el Molino Testa dell’Acqua (Cabeza del Agua), cuyos engranajes fueron accionados por siglos por las aguas de un manantial que fluye justo aquí. Siguiendo hacia el Norte, en cambio, se llega al pequeño puerto lleno de barcos de pesca. Desde aquí, con mucha prudencia, es posible andar sobre la escollera puesta a protección del muelle y, sobrepasada la garita que se remonta a la segunda guerra mundial, admirar la bahía de la Gruta de las Palomas, donde se encuentran fascinantes colúmnas basálticas.

Santa Tecla. Interesante aldea marina, ubicada entre plantaciones de agrios, a las laderas de una salvaje pared de maquia mediterranea, de olivos y almendros.

Los jardines de agrios que la rodean, todavía lozanos, contribuyeron a la atribución del nombre Riviera dei Limoni al litoral de Acireale. Digna de ser admirada la pequeña torre (Garitta) de vigilancia construida sobre un pequeño promontorio lávico a pique sobre el mar, a la izquierda del pequeño puerto. El mar de enfrente, límpido y profundo, se anima por la presencia de bañistas en verano y de buceadores en las otras temporadas.

Merecen una visita también las otras aldeas marinas de Acireale, como Santa Caterina, sugestivo mirador sobre la reserva de la Timpa. A pique sobre el mar, abre la vista sobre el incantador golfo que se extiende desde Taormina hasta Siracusa; Pozzillo, característica aldea de pescadores ubicada entre lozanos limonares y la imponente pared de rocas lávicas. Conocida por sus manantiales hidrominerales.; Stazzo, acogedor pueblo costanero entre plantaciones de agrios y la alta playa de rocas negras de origen volcánico; Capo Mulini, antiguo atraque griego, se extiende sobre un amplio golfo desde el cual es posible admirar la isla Lachea y los maravillosos farallones.